!

En orden de fecha

MAPA DE VISITANTES

MIRA DE QUE LUGARES DEL MUNDO VIENEN MIS LECTORES

Si haces clic en el mapa puedes ver las ciudades de donde proceden y puedes agrandar el mapa para ver los detalles

Indice Alfabético

miércoles, 3 de junio de 2026

Años Dorados, chistes picantes del 31 al 60

Muchas gracias a todos quienes adquirieron el primero de miss libros; como les anuncié éstos son parte de una serie publicada con el solo propósito de ofrecer humor para adultos, directo, rápido y sin rodeos, perfecto para desconectar, compartir o simplemente reírse solo.

Se ha mejorado notablemente la presentación y facilidad de lectura de los mismos.

Ahora pueden leerlos en una PC, tableta o celular con la facilidad de adaptar el tamaño del texto a tu condición, compartirlo o enviarlo de regalo a tus amistades y familiares o simplemente ver que otros libros te ofrece la serie.

Cada libro te dará suficiente material de risas para un mes y por solo US$ 2.00



martes, 26 de mayo de 2026

Años Dorados, chistes picantes del 1 al 30



Después de más de 14 años compartiendo risas e historias en mi blog, finalmente reuní lo mejor en una colección de 25  libros en Google Play, pensada para un solo objetivo: hacerte reír.

Así nace la serie “Para Reírse Un Rato”, una selección de más de 900 chistes organizados por temas en nueve categorías, listos para disfrutar en cualquier momento… aunque sea por unos minutos.

Cada libro está cuidadosamente editado para ofrecer humor para adultos, directo, rápido y sin rodeos, perfecto para desconectar, compartir o simplemente reírse solo.

El primer libro ya está disponible a un precio de introducción en  https://play.google.com/store/books/details?id=v8naEQAAQBAJ 

Muchas gracias por el apoyo,

HÉCTOR CAMILUS
(Octavio)

domingo, 18 de enero de 2026

De Médicos (El tartamudo)

 Un hombre entra a la consulta del urólogo.

—Buenas tardes, señor. ¿Qué puedo hacer por usted? —pregunta el médico.
—Ve-ve-vea, doc-doc-tor… qui-qui-quiero que me ayu-ayu-ude con este pro-pro-problema de tar-tar-tartamudez.
—Señor, para eso debe visitar a un foniatra, un especialista en el habla.
—Ya-ya-ya fui, doc-doc-tor… y me-me-me dijo que es por-por-porque tengo tres tes-tes-testículos.

El doctor lo mira, levanta una ceja y dice:
—¿Cómo dice? Eso es imposible. Todos los hombres tienen dos. A ver… déjeme revisar.

El paciente se baja los pantalones. El doctor examina… una vez… dos veces… y se queda helado.

—¡Pero esto es increíble! ¡Tiene tres!
En ese instante, el doctor ve desfilar frente a sus ojos el Premio Nobel, las entrevistas, los libros, las conferencias internacionales.

—Señor —dice emocionado—, voy a operarlo para extirparle el tercer testículo. Pero antes, ya que este caso es único, permítame hacerle unas preguntas.
—Pre-pre-pregunte, doc-doc-tor.

—Dígame… ¿cómo es su vida sexual?
—No-no-normal, doc-doc-tor.
—¿Normal para quién? ¿Con qué frecuencia tiene relaciones?
—Pues ve-ve-verá… cuando me despierto en la ma-ma-mañana, después de dor-dormir ocho ho-horas, me siento un po-po-poco inquieto… y le ha-ha-hago el amor a mi esposa tres ve-ve-veces.
—¿Cada mañana?
—S-s-sí, doc-doc-tor.

El doctor empieza a sudar.

—Luego me voy a la o-o-oficina. Me de-de-demoro dos horas en llegar y cuando arri-rribo ya estoy inquieto otra vez, así que ha-ha-hago el amor con mi secretaria tr-tr-tres veces.
—Ajá…
—Al me-me-mediodía, tras cuatro ho-ho-horas de trabajo, me siento inquieto nue-nue-nuevamente y hago el a-a-amor dos veces a mi a-a-asistente personal.
—Claro… lógico…
—Por la tarde corro a casa, mi esposa me re-re-recibe feliz y como ya han pa-pa-pasado seis horas, hacemos el amor cu-cu-cuatro veces.
—Por supuesto…
—Y antes de dor-dormir, un pa-pa-par de veces más para dormir bien.

El doctor saca la calculadora.
—¡Eso suma catorce veces al día!
—S-s-sí, doc-doc-tor.

La operación es un éxito. El tercer testículo es removido.
El paciente despierta y habla perfectamente:

—¡Caramba, doctor! ¡Al fin puedo hablar como cualquier persona normal!
—Excelente. Vuelva en dos semanas para control.

Dos semanas después, el paciente entra furioso al consultorio.

—Doctor, mi vida es un desastre.
—¿Qué ocurrió?
—¡Mi vida sexual se redujo a tres veces por semana! ¡Devuélvame mi tercer testículo!

El doctor lo mira, sonríe con calma y responde:

N-no se v-va a po-po-der.